Abogados herencias y matrimonios fraudulentos

Los abogados herencias son muy útiles en más circunstancias de las que nos gustaría. Una de ellas es cuando a un familiar anciano le ofrecen matrimonio con el objetivo de quedarse con la herencia que dicho anciano o anciana pudiera dejar. Los ancianos si están solos son víctimas propicias para este tipo de fraudes. Es fácil ilusionar a una persona mayor que, en muchas ocasiones, ni siquiera usa sus facultades con plenitud. En estos casos los familiares tendrán que verse enfrascados en una lucha por separar a la víctima del estafador o estafadora. Es entonces cuando los servicios de unos abogados herencias se vuelven esenciales.

El fraude matrimonial es un hechoA continuación daremos algunas razones para sospechar de un posible caso de fraude para recibir una herencia. Estas son muy diversas.

1. Matrimonio con una diferencia de edad muy amplia. Suponiendo que el matrimonio se da entre una persona de unos cuarenta años y otra de setenta a ochenta años, cabe preguntarse si será producto del amor o de la posibilidad de  recibir una suculenta herencia. Esta es la primera razón que nos puede llevar a sospechar de que a nuestro anciano familiar lo están utilizando.

2. Si se da el anterior caso, entonces cabe plantearse algunas cosas. Si, por ejemplo, la persona anciana no tenía más que una pensión contributiva y pocos ahorros, además de vivir de alquiler, entonces difícilmente se podrá sospechar que esta ha sido engañada con el objetivo de hacerse con una herencia, pues no hay tal. En cualquier caso, es posible que sea nuestro familiar anciano quien esté cometiendo el fraude, al haber prometido una suculenta herencia inexistente a cambio de matrimonio. En este caso, ambos son defraudadores y no hay ningún problema. Podemos reírnos con la astucia de nuestro viejo familiar y la estupidez de su joven pareja. Pero si, por el contrario,  nuestro anciano familiar tiene una fortuna, dos pisos en una zona céntrica, un seguro de vida millonario, etc. entonces es aconsejable pensar mal.

3. Si nuestro anciano familiar, nada más casarse, pone a nombre de su joven esposa o esposo un seguro de vida millonario, entonces más vale empezar a consultar con unos abogados herencias. En efecto, esto es digno de la mayor de las sospechas. En estos casos la desconfianza está más que justificada.

En definitiva, no es normal un matrimonio en el que hay diferencias abismales de edad. Nadie está en contra de ellos, pero sí que es cierto que habrá que observar las circunstancias particulares de los cónyuges para forjarse un criterio objetivo al respecto.

 

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